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Les persones amb problemes de salut mental es rebel·len contra l’atur estructural

La Vanguardia, 18 febrer 2020

Raquel Sáez

“Retomar los estudios no es tarea fácil. Más complicado es aún para las personas con problemas de salud mental. Para este colectivo, los estudios son casi una tabla de salvación para acceder al mercado laboral y, con ello, construir un proyecto vital.

Según el último informe del INE (2018), la discapacidad por razón de salud mental se mantiene como la que menos ocupación registra. Solo consiguieron un empleo un 17,6%. Si profundizamos en otros estudios, como el elaborado en 2019 por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), poco más de la mitad (56,86%) tiene estudios secundarios y el 16,81% acredita estudios superiores.

Estos datos explican la alianza entre la Foixarda y la Fundación Drissa. “Nosotros fomentamos la educación de personas con trastorno mental para facilitarles después la inserción laboral. Y la fundación se dedica precisamente a facilitar su integración en el mercado de trabajo. Tenía todo el sentido que colaborásemos”, explica el impulsor del proyecto de La Foixarda, Hugo Rovira.

El nivel de paro es tan elevado (casi 9 de cada 10 personas), que hablan de una “tasa de exclusión social”. El principal problema es el estigma social. También la falta de estudios: “Hay muchas personas con problemas de salud mental que ni siquiera han conseguido completar la ESO. Estos dos elementos hacen que sea muy difícil encontrar un trabajo”, expone Rovira.

El proyecto tiene dos objetivos. El primero, que adquieran un nivel educativo aquellas personas con problemas de salud mental que quieren estudiar o retomar sus estudios. Esa formación, a su vez, facilitará el acceso al mercado laboral. El segundo de los propósitos, construir un proyecto vital.

Para conseguirlo, tienen varias líneas de trabajo. Una de ellas es el acompañamiento. “Trabajamos con planes personalizados, como la gestión del estrés, técnicas de estudio o hábitos positivos. Todo orientado a mejorar sus competencias, para que así puedan alcanzar sus objetivos académicos”, según el impulsor del proyecto.

También cuentan con un programa de mentoría, en el que un ex-estudiante sirve de ayuda y guía para esa persona con problemas de salud mental.

Otro de estos programas es el apoyo entre iguales. Rovira apunta a los Grupos de Ayuda Mutua (GAM) como herramienta fundamental: “Se reúnen personas que comparten una misma problemática para dar y recibir apoyo. Es un espacio íntimo, sin presencia de profesionales ni de familia. Ahí hay empatía, compresión… Es otra herramienta de apoyo que les ayudará en su objetivo académico”.

Además, está el servicio de acompañamiento a la inserción laboral en el mercado ordinario, gestionado por la Fundación Drissa. Su tasa de inserción laboral es del 35%. También constituye una oportunidad su centro especial de trabajo. Dispone de cinco líneas principales de negocio: servicio de jardinería y forestal, pintura, limpieza, huerta ecológica y catering, que comercializa bajo la marca Biodrissa.

Se trata de un proyecto local, que se circunscribe en la provincia de Girona. “Nuestros beneficiarios provienen de la Red de Salud Mental y Adicciones de comarcas de Girona, del Instituto de Asistencia Sanitaria. Si existiese interés en otras zonas, nosotros los asesoraríamos. Por qué no, es una posibilidad que el proyecto se reproduzca en otros puntos”, concluye Rovira.”

https://www.lavanguardia.com/vida/formacion/20200218/473650788500/salud-mental-formacion-educacion-trabajo-inclusion-paro-drissa-foixarda.html

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